Lectura, ¿qué es eso?
Viernes, Julio 17th, 2009Y otra cosa, ¿qué leen los que no forman parte del 40 por ciento? Porque uno puede dedicarse a rumiar la prensa, a dormitar con el best-seller de turno, a sentirse acompañado en el retrete con una revista del corazón, o a morir en vida con una de esas tediosas lecturas obligatorias de instituto que incrementan (o hinchan) las ventas algunos autores hasta que la enfermedad, o la hinchazón, alcanza tal purulencia que la enfermedad se extiende por la sociedad y el susodicho autor venden los libros por impulso de los propios lectores. ¡Todo apoyado en la muleta de la publicidad literaria y aerostática si fuera menester!
Y es que, claro, primero en la vida uno tiene que formarse, que estudiar (¿es preciso que les hable del analfabeto latente que se oculta tras todo licenciado –vidriera- ?) , tras el esfuerzo conviene divertirse con la televisión o, mejor aún, con las desternillantes lucecitas de los garitos; además está el trabajo que ocupa el 80 por ciento del tiempo de muchas personas, luego es preciso dormir; con el calor, desde luego, de lecturas ni hablar, o, en todo caso, cosas ligeritas, como la ropa… Y en invierno, con todas las obligaciones, ¡para leer estamos…! Y además, que uno se duerme cuando se recuesta con un libro entre otras cosas porque está acostumbrado a las imágenes de una extrema violencia (me refiero a la velocidad de las mismas). Por otro lado que pensarían nuestros vecinos si nos encontraran acostados con un libro, luego vienen las murmuraciones y los cotilleos. Y, ¿quién va a leer algo en esas condiciones?
